12.3.08

Conversaciones íntimas...

Esto que presento a continuación es la transcripción imaginada de LA conversación que pudieron tener CentolloMan y El Hombre Tranquilo en el recogimiento de su hogar hace algunas noches, todo ello, basándome en elucubraciones e hipótesis sobre ciertos acontecimientos relativamente novedosos:

CentolloMan (CM): Hola, cariño. Tenemos que hablar.

Hombre Tranquilo (HT): Dime, corazón, soy todo orejas para tí.

CM: Creo que ha llegado el momento de plantearse nuestras existencias y nuestra relación como connubio lícito de dos personas masculinas.

HT: Espera que tome asiento, esto no me gusta como viene. No estarás insinuando que has decidido caerte del guindo e irte a vivir con la churri que tienes mañana mismo y dejarme colgado con el alquiler del mes que viene, no?

CM: No, eso nunca, sabes que nuestra relación se basa en la confianza y en la comunicación día a día cuando no estás en el laboratorio.

HT: Ah, bueno. Si es así, me vale. Entonces explícame.

CM: Mira, resulta que por fin he caído del guindo y me voy a vivir con mi churri el mes que viene.

HT: ¡Ah, mira, perfecto! ¡No me lo esperaba! Felicidades a los dos por esta sabia y madura decisión.

CM: No, pero mira, creo que, como adultos que somos, debemos afrontar nuestra ruptura convivencial con miras en un esplendoroso futuro para ambos, quién sabe en qué campos de batalla ignotos.

HT: No, si yo lo entiendo, no te preocupes, os doy mis bendiciones para que os déis calor mutuamente en las frías noches de los USA.

CM: No hagas las cosas más difíciles de lo que ya me resultan, hombre. A ver, sabes que hemos compartido momentos muy buenos y alguno regular también a lo largo de este año y medio....

HT: ¡Que sí, joder, que me parece perfecto que viváis juntos, que ya era hora!

CM: ... pero creo que tras haber conocido a mi Srta. Sharon, tengo claro con cuál de los dos quiero compartir mi vida, y no te lo tomes a mal....

HT: A ver, Centollín, ¿estás sordo o es que te lo haces?

CM: ... porque sí que es de recibo comentarte que tus ronquidos llegaron a un punto que prácticamente era insoportable. Además, esas ausencias de nuestro hogar con la siempre oportuna y volátil excusa del laboratorio... ¿A quién creías que engañabas? ¡Seguro que estabas de picos pardos por las oscuras calles del deseo americano! ¡Vicioso!

HT: (Para sí mismo) O yo he caído en un pozo dimensional lleno de mierda o es que éste está en Matrix... (Para CM): Vamos a ver, por si no te has dado cuenta, llevo 45 minutos intentando decirte que me parece perfecto que te vayas a vivir con la Srta. Sharon o que te vayas a tomar por culo, pero ¡quiero saber cuándo te vas de casa de una puñetera vez!

CM: ¡Nunca te importé! ¡Nunca apreciastes esos pequeños detalles de tenerte preparada la cena con todo mi cariño, mis tortillas de patatas hechas con tanto amor! Eres alguien frío, calculador, tétrico...

HT: ¡Las tortillas de patatas! ¡Esas tortillas más secas que el ojo de un tuerto! Yo creo que cocinabas con toda la mala leche de la que eras capaz, para matarme de hambre porque tendrías algún querido, ¡sucio! Además, nunca querías comprarme un futón para descansar mi osamenta por las noches, cuando llegaba de ese trabajo que tanto vilipendias y que nos daba de comer a los dos. Eres deleznable como ser humano, que lo sepas...

CM: El futón, ese mítico futón que por tu culpa se convirtió en un punto de cizalladura entre BertoliniMan y yo... Eres lo peor... Pero aún así, te amo. No quiero irme de tu lado. Me encanta la cañita que me metes, tus silencios... No me dejes nunca.....

HT: Bueno, retomando el tema, que cuándo te vas de casa.

CM: ¡NO!

HT: Oh, claro que sí. Tú te vas a vivir con la Srta. Sharon aunque sea debajo de un puente. Vamos, por mis cojones. De hecho, ya he puesto un anuncio al que me ha respondido la china de Mr. Crápula. Está deseando vivir con un tío cojonudo como yo.

CM: No, por favor, ¡no quiero irme! Imagínate lo que sería estar todos los días practicando sexo desaforado y desenfrenado con una mujer de bandera... No pinta mal, la verdad. De hecho, pinta de lujo.

HT: Joder, que dennnnso que eres...

CM: Bueno, entonces, no sé, oístes, creo que me iré con la Srta. Sharon a morar en connubio ilícito y pecaminoso, porque seguro que ella no ronca.

HT: Bueno, haz lo que te salga de las gónadas, porque yo me las piro a dormir. Ahí te quedas, contreras.

CM: Qué decisiones tiene que tomar un hombre cada día... Ains.