31.12.06

Míticos Recuerdos

Tras mis lamentables aventuras en Yanquilandia, a las cuales, penosamente, habré de retornar en breve, he podido disfrutar de un reencuentro con el Dr. Ruina, CarpaMan y NuggetJander para saborear las maravillas de la vida bien vivida. En una de estas reuniones afloraron ciertos recuerdos de vivencias en las que aún no se hallaba CarpaMan incluso, siendo una de ellas la acontecida en cierto pueblo del interior de España. Como cualquier bala perdida sabe, en dichos pueblos es donde se concentra el mayor número de borrachines, alcohólicos, gentes en ginebra y demás especímenes que se pueden hallar en las verbenas populares de dichos lugares. Hallábanos el Dr. Ruina, NuggetJander y un servidor en tamaño pueblo tras haber gozado de las maravillas del pitraco más selecto regado de copazos de varios tipos en una villa aneja, con lo que puede inferirse que teníamos el cuerpo preparado para cualquier acontecimiento alcohólico que se terciase. En dicho pueblo, el Dr. Ruina conoció a la que podría haber sido su media castaña, mientras yo me dedicaba a meterle cuello a una lugareña de manera desaforada (mi brutal erección me impedía moderarme) y NuggetJander se alcoholizaba para olvidar una noche rodeado de espectros del delirium tremens.
Tras alcanzar el alba, volvimos a nuestro improvisado Falcon Crest para dar cuenta del botín de la noche: Yo, una resaca de cojones; NuggetJander, 15 kilos de sueño, y el Dr. Ruina, un mollete capturado en la verbena y susceptible de ser penetrado vilmente. Al prepararme para sobar, cual no es mi sorpresa cuando al intentar entrar en la casa, me doy cuenta de que me había quedado encerrado en el jardín exterior de la misma. Dado que era verano, supuse que no sería un problema muy grave, pero me olvidé de calibrar el coñazo de las moscas, ya que hallábame en medio de un mar de hierba, fincas, ganado y mierda de vaca. Como bien dije, me eché en una tumbona cerca de la charca donde me había rebozado felizmente la tarde anterior, pero comencé a ser torturado por moscas zumbonas en mis oídos...
Moscas enviadas por el averno para hacerme rendir cuentas de todos mis excesos.
Moscas pagadas por la mafia rusa para exterminarme por medio de la privación de sueño.
Moscas infernales que trataban de sorberme la sangre y el alma para corromper mi cuerpo.
Moscas que me consideraban un pedazo de mierda fresca y querían posarse sobre mi cutis.
Moscas terroríficas que buscaban cagarse en mí como colofón a su lamentable existencia.
Tras esta breve descripción de mis compañeras de tumbona, huelga decir que intenté buscar por cualquier medio, un control de la natalidad de dichas interfectas. Este método lo encontré encerrándome en el báter exterior del chalet, con un matamoscas de plástico en una mano y una toalla en la otra para taparme un poco. El único sitio para dormir que hallé en dicho lugar fue una silla de plástico medio quemada del sol, con lo que cerré la puerta y me dediqué a exterminar a la población mosquil del habitáculo. Cuando dejaron de joderme las moscas, pude dedicarme a intentar dormir, con el matamoscas en mi diestra y la toalla en mi siniestra, coronado como el Supremo Faraón del Báter Mojón-Atón I, hijo de Fimosis II; no obstante, el Dr. Ruina entró en ese momento para intentar cagar, llevándose un susto de campeonato y mi consiguiente maldición egipcio-escatológica de la gran puta.
Debo decir que gracias a dicha intervención del Dr. Ruina, pude entrar en la mansión, encontrándome un panorama desolador. Según pude averiguar posteriormente, NuggetJander estuvo temiendo por su integridad anal debido a la presencia de un zoofílico onírico usurpador de ortos caprinos, mientras que el Dr. Ruina tuvo un colapso sanguíneo en el glande al no haber podido descargar el cargamento de amor que llevaba en sus gónadas por culpa de depresiones femeninas originadas en un cruel universo paralelo.
Evidentemente, tras comer pan duro, beber varios pelotazos y fumarnos un buen número de porros, huimos de aquella hacienda maldita, para retornar a la seguridad de nuestros oscuros antros de perdición.
Viví una juventud muy locuela, que pena que partió para no volver, jejejeje.

27.12.06

Navidades Crapulianas

Tras un tiempo intentando evangelizar las tierras baldías e impías de los Estados Unidos, hállome en casa española, arrascándome los testículos y sentado en mi butacón de vividor con mi nueva herramienta divulgadora de MIS conocimientos vía internet, pensando en lo que se han convertido las navidades. Aún recuerdo esa bonita época en la que aún no conocía el alcohol y su poder terapéutico, en la que los reyes magos me traían sus generosas dádivas en forma de regalos; esa época en la que los días previos a navidad respiraba la excitación (no sexual, aún era alguien casto y puro) aderezada con peladillas y mantecados. Esa navidad en la que aún no se había enraizado en esta lamentable sociedad, un hijoputa vestido de rojo que se reía al ritmo de una campanilla... Comparo esas fiestas con las que estoy vivendo hoy día, asqueado del comercio de mercachifles que pretenden venderme mierdas pinchadas en palos como las panaceas hacia la felicidad, con los reyes magos deportados por el susodicho hijoputa vestido de rojo debido a la fastuosa tendencia de la sociedad en que vivo por asimilar basura ajena. Fiestas en las que quitan el porno de la tele para poner lamentables películas "tiernas" navideñas en un intento de abducir sexual y mentalmente al personal... Menos mal que siempre quedará la pornografía por internet, bendito reducto de independencia y crapuleo para vividores como un servidor. Creo que para celebrarlo, me haré un par de pajillas en homenaje a papa noel y a su puta madre.

5.12.06

Majarones y Halloween, vol. 2

Tras las aventuras lamentables para conseguir llegar al tugurio de la perdición disfrazada, me propuse a mí mismo recompensarme con un copazo de la más alta calidad para ahogar mis penas previas. Rápidamente, me abrí paso con las cadenas de mi atrezzo y mi mala leche dibujada en mis ojos entre una inmensa panoplia de gilipollas como yo (menos dignos, porque yo sí sabía que lo era) vestidos acorde con sus más íntimos y reprimidos deseos.

Hundida mi mente en estas cavilaciones acerca de la lamentable categoría de los nativos, alcancé la barra y conseguí articular una petición de cubata. Cual no es mi sorpresa cuando veo que el camarero añade simultáneamente un tenue chorrito de ron añejo y un caño de cola a varios kg/cm2 de presión. El resultado de esta maniobra fue un copazo de mierda, pero que el pedazo de cabrito bien que me cobró a 8$.

Pensaba en el terrible insulto dirigido hacia mí, el vividor de vividores, por el puto sirvecopas aquel, cuando se me acabó el lingotazo. Cual no es mi sorpresa comprobar al pedir el segundo cubata, que el camarero cabrón repite la misma acción anterior, incluyendo el cobro de 8$. Me cago en su cara.

Tras consentir que me estafara por tercera vez, salí del bar haciendo balance:

Traje de gilipollas: 30$.

Pitraco comido en un garito: 6$.

Copazos de mierda en una fiesta de mierda: 24$.

Sentirme estafado durante tres veces, consintiéndolo en dos de ellas: Impagable.

Que encima me cueste un viaje de pasta: No tiene precio.

Para todo lo demás, mejor me quedo en el báter.

Misma petrae descojonarem hominem centuria vecem.

24.11.06

Majarones y Halloween, vol. 1

Sigo viviendo en esta mierda de ciudad a la espera de que cambie para mejor, aunque creo que antes me quedaré calvo.

No ha mucho que tuve la oportunidad de asistir a una fiesta de disfraces con motivo de la absurda fiesta de Halloween. Ir vestido de gilipollas me salió por 30$, pero soporté el esfuerzo económico cual campeón indómito, relamiéndome con el que prometía ser un festín de alcohol y desenfreno.

Cual no es mi sorpresa al aterrizar en el centro comercial donde se iba a organizar la orgía y encontrarme con una soledad tal, que mis únicos compañeros, el Capitán Trinchaculos y Centolloman, vestidos de la misma guisa que yo, sólo me hundieron aún más en la miseria de la vergüenza con su mera contemplación.

Antes de dejarnos llevar por la histeria, establecimos un plan de acción consistente en preguntar a alguien dónde coño estaba el local. Este plan resultó ser, en términos militares, una mierda como un trinquete, ya que nadie sabía nada de ninguna fiesta; ante esta perspectiva, opté por dejar que fueran mis compañeros de fracaso quienes llevasen la voz cantante. En esto andábamos cuando pasaron ante nosotros una gata de 1'60 (aprox.) cogida del brazo del increíble Hulk, con lo que, al seguirlos, dimos con el antro al fin.

Mi letrina favorita

Bueno, llevo 2 meses en EEUU y aún sigo vivo, no está mal. De mi lugar de trabajo no puedo decir más que es el sumidero donde convergen el mayor número de tragedias y ruinas personales que he visto hasta la fecha. Por sus pasillos pululan privilegiadas mentes, esplendorosos cerebros increíblemente dotados para hacer avanzar los engranajes de la ciencia y para detener los de sus propias vidas, amén de arruinar las de aquellos que se arriesgan a entremezclar sus apesadumbradas existencias con las suyas.
Elementos humanos que mastican becarios y defecan ciencia, reduciendo la existencia de sus míseros esclavos a detritus iluminados que continuarán la labor fagocitadora de almas en pos de la ciencia.
Con quien no contaban estos mierdas era conmigo, Mr. Crápula, vividor irremisible e irredento, que transformará esta realidad o se cagará en ella y en sus creadores. Siento el vacío del Dr. Ruina, de CarpaMan y de NuggetJander, poderosos defensores del ideal sibarita, pero he hallado nuevos aliados en mi cruzada, como el Capitán Trinchaculos y CentolloMan, guerreros en pos del crapuleo y del buen vivir. Con su ayuda, catapultaré este infame lugar al pozo de mierda de donde nunca debió salir. Por el momento, continuaré comiendo pitraco puerco y güisky perrillero, accesibles ambos por poco dinero... Mi senda de autodestrucción continúa imparable hacia la taza del báter, eterna sima rebosante de sabiduría para fundirme con ella.

Toda vita in mierdae summus.

13.10.06

Vivir en una cafetera

Llevo varios dias viviendo en los EEUU, y debo decir que, a primera vista todo es muy normal. Aun no he visto ningun tiroteo, ninguna violacion ni he presenciado ninguna pelea callejera entre bandas rivales (creo que todo llegara...). No obstante, si he sido testigo de un habito muy comun entre estas, gentes americanas: Llevar a todas partes un vasito con cafe. Quien dice vasito, dice un vaso de medio litro, porque estos son mas burros que un arado. Cafeses, cafeses y miles de cafeses. Alla por donde mire, hay alguien con una taza de cafe. La cafeina se respira en el aire, y empiezo a notar sus efectos al sentirme mas nervioso cada vez que miro a alguien. Jovenes matrimonios que sacan a sus hijos y a sus tazas de cafe a pasear. Al verme en el espejo, distingo rojas venas en mis ojos, producto de las noches en vela por culpa de tanto cafe. Mis poluciones nocturnas son de cafe. En el trabajo huelo a cafe, en lugar de oler a productos quimicos. Maquinas de cafe por los edificios, cafe, cafe, cafe.....Odio esta puta cultura cafetera, pues parece que viviera en una idem.
Creo que voy a relajarme tomandome un cafetito, no es bueno estar tan tirante.

10.10.06

Debut Americano

Encuéntrome sentado a lomos de mi plateada montura, camino de mi nuevo lugar de correrías crapulescas. Chicharra metálica que cruje y berrea bajo su estructura moderna. Son las 20h hora Chicago y me he tirado todo el santo día en el aire cual pelusa desbaratada y abandonada. Lo último que querría encontrarme es un elemento perturbador de mi sueño. Y lo hallé. Un elemento con forma de niña, niña malparida y malcriada, niña aberrante en su llanto y sufrimiento y, pese a su corta edad, anhelante de hacer partícipe a todo cristo de su histeria. Por mi mente se pasearon arcaicos personajes relacionados con mi estado de ánimo: Torquemada, Robespierre, Landrú, Jack el destripador, etc..., frutos todos ellos del llanto de la cría humana. No obstante, lo que más enfermó mi ánimo fue ver cómo su madre, su sacrosanta madre se entretenía leyendo sensacionalismo barato en idioma americano. Maternidad fallida. Fecundación estéril. Estrógenos malgastados en un embarazo fútil. A todo esto, el padre hallábase tratando de calmar a la mantícora de su hija a base de darle, con desidia, pitraco del más barato, seguro. Me cago en la clase media americana.

26.9.06

Complejo de Aceituna

Ni un copazo tranquilo se puede tomar un vividor como yo. Anoche, acompañado del Dr. Ruina y de CarpaMan, hallábame disfrutando de un tremebundo copazo en la tranquilidad de la noche (evidentemente), cuando cierto especimen guiri maduró y cuajó la genial idea de meterse dentro de un botijo/tinaja gigante adyacente a nuestros cuerpos crapulescos. Valiente premio Nobel de los cojones. Al verlo escalar el botijo, pensé en tirarle el plato de los cacahuetes a la cara, pero al momento fragüé la idea de dejarlo hacer por dos motivos, a saber:
Primero: No iba a lanzarle el alpiste por el consiguiente menoscabo de comida de gañote y deliciosa.
Segundo: Al recordar a los vigilantes del garito, recordé que uno era un Titán moreno con caracoles, y el otro, un Maciste con un brazo como mi pierna. Queda claro, pues, que en una posible intervención de ambos colosos, el susodicho guiri quedaría hecho un nudo cebolludo.
En estas cavilaciones hallábame sumido cuando el interfecto asomaba solamente el cráneo por la abertura del botijo, para regocijo del personal y blasfemias e improperios varios de mis contertulios. Entre esta, nuestra erupción de insultos, surgieron ciertas ideas de lo más apañado; mientras el ceporro guiri estaba introducto en la obra de alfarería, el Dr. Ruina propuso llenar la tinaja con gasolina y arrojar una cerilla encendida dentro, para tener más luz. CarpaMan, en sus enfermizos deseos locuelos, pidió añadir napalm en su interior para divertirnos con estertores incendiarios. Menos mal que yo puse cordura en el ambiente y declaré que mejor llenarla de aguas fecales para que se ahogase en mierda ajena. En esto andábamos cuando el Titán moreno se acercó a la escupidera gigante y llamó educadamente para invitar al pulga de dentro a volver al suelo como los demás mortales. Lástima que no lo pisoteó como a una aceituna cuando lo tuvo a mano, ya que hubiera sido un complemento ideal al copazo. Pan y circo daban los emperadores romanos; prefiero copazo y sopapo al prójimo, me río más.

25.9.06

Higiene famélica

Hoy, tomando un cafelito con brandy en un lugar aledaño a mi trabajo, hube de posar mi esplendoroso culo en una mesa con restos de lo que parecía, una orgía romana alimenticia, no tanto por la comida como por los vómitos y putrefacción que rodeaba el sitio. Subclases humanas que parecen alimentarse cual moscas estercoleras, dispersando, por medio de sus apéndices bucales nutrientes, y mierda a partes iguales para gozo de los de su calaña y pena de los que no lo somos. Cierto es que me vi forzado a sentarme allí por culpa de viciosos fumadores compulsivos de tabaco a los que la legislación vetó su disfrute sarnoso en recintos cerrados; debería pues maldecirlos por liarme para acabar en tamaña pocilga. No obstante, no son ellos los responsables de la ruindad y decrepitud de aquel rescoldo del fin del mundo; hay que culpar a los putos marranos que parece que comieran con el ano para después, excretarlo por la boca junto con colillas de cigarros como las que había presentes. Putos cerdos...Después de ver lo que he visto hoy, creo que el jamón estará más barato.

22.9.06

Vacuidad Interior

Hoy he sentido un terrible vacío en mi interior. He oído la llamada quejumbrosa de cientos de personas cual lamentos que caen en el barro. Sus ánimas me visitaban para pedir una explicación acerca del porqué de la inutilidad de sus esfuerzos. Ilusiones rotas, felicidades violadas y esperanzas doblegadas bajo el peso de una absurda caída al vacío del olvido. Mi mente es hoy un erial aún mayor del que normalmente es, porque cualquier explicación que trato de hallar resulta estéril y sembrada de sal. Agonía intelectual que sufro por un acto cruel e innoble acontecido en otro sitio, en otra época, en unas formas inconcebibles e innombrables. Ni la ginebra ni la colonia barata me alivian al pensar que el Dr. Ruina borró de su disco duro 100 películas porno sin siquiera titubear. Mi pútrida alma aún conserva una resquicio de humanidad, puesto que una lágrima cae por mi calavérico rostro en homenaje a tantas penetraciones y felaciones perdidas en el tifón del abandono.

21.9.06

Sórdida Agonía

Agonizo. Mi cuerpo no es más que una pústula sangrante. Mi mente yace ahogada en un mar de humores corporales, y flotando en ellos, cual detritus en la cloaca, evoca paisajes remotos de humildad y mierda. Paisajes caracterizados por un lago de alcohol y un monte; éste podía ser de culos, mierda ó pitraco, según fuera mi humor en ese momento. Nada de eso importa ahora. Me encuentro al borde de la no existencia, aunque nunca he llegado a existir socialmente. He sido, soy y seré un mierda, pero aún así, los zurullos tenemos sentimientos. Mis miedos no se disipan con el pasar de las horas, y en la lobreguez de mi mente, oigo el doblar de campanas marcando la conclusión de mi deambular por esta letrina de mundo. En un intento de apartar su sonido, me revuelvo en mi camastro húmedo de sudor y vómitos que huelen a güisky, tratando de alcanzar la botella de ginebra de la mesita. Mierda, está vacía. No sé si pasaré de esta noche, pero sí que haré el que será mi último acto como persona: Me tomaré una tacita de leche caliente con miel, a ver si me quita el puñetero dolor de garganta. Llevo en esta cruel agonía desde esta mañana, y si no cambia, mañana pediré que me declaren incapacitado para el trabajo. Así aprenderán a cuidarme.

20.9.06

Evocaciones de Acetona

Hoy la he vuelto a ver. Entre el polvoriento caos de mi mesa he encontrado una foto suya. La chica en cuestión sale esbozando una tímida sonrisa, casi recatada y decente. Si no fuera porque la conozco, diría que es el prototipo de fémina eclesiástica ñoña. Menos mal que pude apreciar en persona sus rasgos afilados, ocultos bajo una capa de excrementos made in chanel. Su cara, convertida en un vertedero químico, sigue siendo bella, al igual que su culo bien formado y sus pechos turgentes. No obstante, me surgen reservas acerca de fornicármela; antes tendría que sumergirla en un baño de acetona para descubrir su verdadera esencia. Esencia deformada por la acetona, con una mirada plena de conjuntivitis y córneas desgarradas. Esencia con pechos hinchados por la absorción del disolvente en la silicona. Esencia en la que una vulva inflamada y un ano laxo, incapaces de ser barreras, me conminan a limpiar de fluidos supurantes el suelo de la estancia. Tras pensar en ello, creo que me da más asco lamer una cara asfaltada de cosméticos que penetrar una vagina químicamente asolada. Lo siento en el aire: Hoy mi mejor amiga en la diversión será una bañera con acetona.

19.9.06

Las Mil y Una Noches

No lo resisto. Hoy, en mi antro favorito he visto una fémina que ha despertado instintos tan bajos que ni sabía que los tenía. Dicha fémina (casi una muñequita de porcelana) apareció con el siguiente conjunto, a saber: Top negro, minifalda pistacho y unas sandalias de tiras que acabaron de fomentar las más increíbles fantasías. En la más vívida, la imaginé desnuda (a excepción de las sandalias, por supuesto) en un palacio árabe y rodeada por mil doncellas, todas ellas bailando danzas exóticas y eróticas. En un momento dado, el único protagonista masculino del sueño (YO) entraba en tromba cual Sandokán con bombachos y turbante, repartiendo mandobles a diestro y siniestro con su cimitarra de carne, consiguiendo impresionar a la protagonista del sueño. Ésta accedió a fornicar desquiciadamente con el porno-sultán (YO), el cual se decidió por la lenta usurpación de su virginidad anal taurina, sumiéndola en un nuevo universo sexual con una delgada separación entre el dolor y el placer. Al despertar de la fantasía, me dí cuenta de lo original que soy como guionista de cine porno, así que opté por pegarle otra fumada al cigarro y dejarme de tener poluciones con sueños de este estilo. Mierdae Jacta Est.

La Historia es Pendular

No puede ser. Mis enseñanzas han caído en saco roto. Está visto que el hombre sólo aprende tras sufrir. Constato con asombro que es una costumbre arraigada entre los guiris puercos el hecho de poner sus pestilentes pies en zonas donde la gente más decente que ellos los puedan ver. Tal vez me encuentre ante un problema cultural, pero me da que no. Es un problema de que éste es un turismo de mierda, que pretende colonizarnos entre el tufo a pinreles y la peste a vómito en las esquinas para luego protestar de que España es un país atrasado. Me cago en su puta cara. Al turismo éste lo entendía yo por medio de la sodomización. A la cerda de la foto le dejaba el ano pulido a espejo de los pollazos pedagógicos que le daría con saña para que aprendiera que no deben poner los pies donde se posa el culo. No obstante, he de reconocer que apareció de nuevo el húmedo y vil fetiche de hacerle un traje de saliva desde los pies hasta la frente, motivo por el cual, decidí olvidar mi disquisición previa para castigar mi estómago con un copazo más y revisar mi bibliografía pornográfica en busca de documentación sobre pieses. Estas guiris locuelas me han vuelto a llevar al huerto, je, je, je.

18.9.06

Confesiones de un Pornógrafo Barato

Acabo de alcanzar la serenidad tras beberme 10 vasos de güiski, y ello me posibilita el reflexionar un poco sobre una faceta de mi vida que, si bien estaba latente desde hacía años, de un tiempo a esta parte se ha visto fanáticamente propulsada por internet. Cuando paseo por la calle, ya no veo mujeres bellas; veo molletes susceptibles de ser penetrados vilmente por descomunales formas fálicas que los dejarán con un diámetro diez veces mayor del que tenían inicialmente. No veo animales: Veo perversiones zoofílicas en las que mujeres y hombres se entregan a desviaciones naturales en las que fornican desaforadamente con una cabra o un dogo alemán en celo. Si veo a algún hombre negro, lo primero que hago es intentar no espantarme por el tamaño de su pene, descomunal columna de ébano que es conocida por destruir agujeros de todo tipo. Dos piernas femeninas son sinónimo de calentón si están bien torneadas, pero si no, también. Dos pechos rebosantes de carne me llevan al séptimo cielo de la masturbación. Cuando veo a una limpiadora, imagino que va a meterse conmigo en un cuarto oscuro para que sucumbamos a las más ígneas pasiones sexuales. Una conductora de autobús supone una fornicación en los asientos traseros de mi pensamiento, y unas gafitas con montura de pasta se equiparan a una eyaculación en los cristales para desahogar mi fetichismo barato. No puedo más. Mi pene se cae a pedazos de tanta paja mental y física. Estoy en bancarrota espermática y económica. He probado cientos de formas de masturbación, incluyendo la árabe y la mozambiqueña, y he llegado a un punto sin retorno. Creo que tengo que ampliar mi videoteca de porno. No puedo seguir viendo sólo Heidi. Ya no me pone como antes. Me parece que compraré la serie de David el Gnomo para probar nuevas filias.

Bodas, Bodorrios y Enlaces

Para un mierda como yo, que no está acostumbrado a festejos ni celebraciones de alto copete, tres bodas en un mes son demasiado. Es curioso que a un convite donde todo el mundo se siente ascendido de categoría, inviten a un ruina como yo, que vaya donde vaya, doy el cante. No obstante, en mi última asistencia a un magno evento de éstos, coincidí con el Dr. Ruina, resultando aquello, evidentemente, en una colección de sinrazones e improperios varios acerca del vino y la comida, brindises sobre clítorises y obscenidades varias y técnicas masturbatorias. Sin embargo, tras la vil y aberrante huida del Dr. Ruina, me ví sumido en una honda depresión creativa de la que me sacó la observación detenida del baile del evento. Rápidamente, la putrefacta letrina que es mi cavidad craneal comenzó a volar libre al contemplar orondas señoras, víctimas del trabajo en casa, agitarse lascivamente al ritmo de melodías como Paquito el Mojonero versión King Mierda vol. 1.0. Sacrificadas mujeres que destruían sus varices mediante una increíble sudoración, la cual fomentaba mis pensamientos ardientes más oscuros y me originaba estrambóticas erecciones que no podían ser aplacadas mediante una masturbación adecuada. Tras observar estos hechos, los ardores que sufría en mi estómago me impidieron cocerme a base de ron o whisky barato, por lo que me ví obligado a salir corriendo de la sala del convite para poder tocarme impúdicamente en mi estado de borrachera espiritual y espirituosa. Creo que no volveré a ir a una historia de éstas hasta dentro de bastante tiempo. Prefiero ver cine porno amateur con un vaso de colonia barata.

17.9.06

Gorrillas En La Niebla

Hoy por la tarde he tenido la oportunidad de observar a esta persona mientras me relamía pensando en la que iba a ser una orgía de comida y bebida por la noche. Esta persona que, al igual que 1000 más en mi vertedero de ciudad, sufren al tener a un familiar en el hospital y no tener dinero para poder llamar por haber salido de la cárcel el día anterior. Gentes duchas en el arte de guiar vehículos a gasolina entre el infernal caos del tráfico para conseguir que sus abnegados conductores lleguen sanos y salvos a sus aparcamientos de destino. Crapulillas a un nivel más elevado y profundo que el mío propio que protegen nuestras inversiones automovilísticas cual fieros cancerberos, y que, al igual que Caronte, sólo los que tengan monedas podrán acceder a cruzar la laguna estigia de la ciudad en coche. Me cago en todos los gorrillas del mundo. Si por un momento se había pensado que era un alegato en favor de ellos, temo decepcionar. Ya estoy hasta la polla de que cada vez que voy a aparcar, me venga un mierda de estos y me pida un leuro para que luego, se desentienda de mi flamante carroza de metal. La próxima vez que me venga uno en este plan, le arrancaré la cabeza de una patada en las gónadas, le cagaré en ella y se la volveré a poner sobre los hombros para así inculcarle algo de sentido común. En fin, al menos no nieva.

12.9.06

Noche de Inquietud

Hoy he sido incapaz de dormir. Me asaltan los remordimientos. A las 4 de la mañana encendí la triste bombilla que cuelga de un cable eléctrico asido al techo de la habitación para poder tener algo de luz en mis podridos pensamientos. Viviendo una escena en blanco y negro, abrí la ventana para poder refrescarme un poco y espantar las dudas y carcomas morales que se habían asentado en mi mente. Soy el mal. El Mal con mayúsculas. Anoche cometí una vil felonía y es por ello que estoy purgando ahora mi pecado, sufriendo agónicamente los remordimientos. Encendí un cigarro. Dos. Tres. No podía fumar siquiera. La humedad de la noche sumada al calor que tenía por la proximidad de las llamas del infierno al que estaba condenado, hacían que gotas de negro sudor resbalasen por mi frente y mojaran el güisky que tenía delante, volviéndolo una charca estéril y ponzoñosa. Tal es mi condición. Sé que CarpaMan pudo cometer un acto semejante, pero él sólo es la encarnación del Mal. Yo soy el Mal y lo sé; es por eso que poco a poco me enveneno en mis elucubraciones. Las 5 de la mañana. Suenan lúgubres campanadas que me recuerdan el averno en que me estoy convirtiendo. Seis vasos de güisky me ayudan a recuperar algo de cordura, momento en el que solemnemente me prometo a mí mismo no volver a robar una taza de un bar. Por muy a huevo que lo tenga. Una vez reconfortado, me masturbé un ratito y me eché a dormir. Me maravilla mi capacidad de recuperación desde la desgracia, jur, jur, jur.

El Cónclave Crápula

Saboreando un pelotazo con el Dr. Ruina y CarpaMan ha sido cuando he sido consciente de la decrepitud en la que me hallo sumido. Conversaciones absurdas en las que disfruto cual marranillo alegre rebozado en lodo fecal. Me saca de éstas, mis penosas disquisiciones, una diatriba entre los anteriormente mencionados personajes acerca de unos puros gangrenosos, podridos de hongos, pero que, como al Dr. Ruina le han salido de gratis, pues son los mejores del mundo. Esto es ambiente que me va: Pensamientos mierdosos sobre temas mierdosos. Con una ingeniosa vuelta de tuerca, se hace un inciso para discutir de un culo a una mujer pegado, encendiendo de nuevo tras este episodio, los cardos borriqueros mohosos y teorizando acerca de filosofía oriental, cuando lo único oriental que hemos visto ha sido cine porno de aborígenes de Borneo. Tras pedir un güisky, la conversación transcurre por derroteros económicos, intentando el Dr. Ruina convencerme de que su puta tagarnina, fumada hasta la uña, era una joya bien aprovechada. El ruido de un avión que huye de este simulacro de realidad me devuelve a la auténtica, donde me esperan mi güisky y otra discusión irreal. Creo que hoy me iré a la cama sin tocarme impúdicamente a pesar de mi espontánea erección como penitencia por disfrutar con esto.

8.9.06

Reflexiones sobre Gran Hermano (6)

Fuas, tras recuperar la lamentable conciencia tras la cogorza de ayer escribiendo mis filosofías sobre estos mierdas, recordé que se me había quedado en el tintero una de las babosas infectas que participaban en esta cloaca: Romina. La maravillosa Romina. Una chica que, por la desesperación reinante en su condición de parada, se acercó casualmente a ver qué se cocía por Guadalix (en vez de estar buscando trabajo, vamos de puta madre) y resultó agraciada en el sorteo de Gran Cabestro 7. Un sorteo que posibilita el acceso a un mundo de inteligencia y conocimientos tales que saldrá de la chabola catatónica y supurando heces por la boca. Adicionalmente, debo decir que me deja perplejo el concepto de responsabilidad materna que tienen ciertas personas...Si Gran Cabestro 7 es el espejo de España, creo que me encerraré en el báter con 20 botellas de ginebra y tiraré la llave por el retrete.
P.D.- Bebo mi primer sorbo de sal de frutas para apaciguar la furibunda acidez promovida por el güisky de mierda que tomé ayer.

Reflexiones sobre Gran Hermano (5)

11º) Fuas, la friki del grupo. La madre que la cagó. Le apasiona el manga y su sueño es viajar a Japón. Ilusiones respetables pero execrables ambas, como ella misma. Lo mejor de todo es que entra en Gran Majara 7 para seguir superándose. Me divierte ver lo bajo que ponen el listón algunas personas, perdón, algunos tochos de carne con ojos. Queridos internautas, desde este mismo momento, Gran Majara 7 es un espacio de intelectualidad y desarrollo sociocultural en el que las personas superan sus trabas y limitaciones para convertirse en super-personas, que en lugar de comer mierda del suelo, la comen directamente de los culos de los demás, aprovechando todo su poder energético. Esta perra hace que tenga que beberme cuatro sorbos de güisky mientras escribo esta mierda...zorra, acabo de mearme encima. Luego me ducharé si hay agua.

12º) La descripción de Naiala es tan simple y obvia que me niego a hacer ningún comentario, sólo a beber mi dieciseisavo sorbo de güisky y a quitarme los pantalones para que no me escueza más mi orina.

13º) Vaya, la alternativa del grupo. Hija de una casta de guerreros punkarras, Palometa ha entrado en este espacio de intelectualidad para poder medrar en su carrera de actriz en paro. Debido a su ascendencia, es altamente impredecible, y lleva un look muy personal, como 25.000 jóvenes más que llevan sus mismas pintas de kinki. La verdad es que esta perica es un ejemplo perfecto de la especie humana que evolucionará hacia babosas comemierda. Tomo mi diecisieteavo sorbo de güisky para olvidar que he hablado de ella.

14º) Vaya, he refrescado la pagina oficial de Gran Truño 7 y ha desaparecido la payasa anterior para aparecer una tal Romina, que no tiene descripción pero que me arriesgo a predecir, cual Nostradamus medio borracho, que será otra gilipollas como el resto. Viva la televisión.

Reflexiones sobre Gran Hermano (4)

Continuación de la crónica coprófila del día:

8º) La idealista del grupo. Qué pena que esta chica, con lo que prometía, haya acabado metida hasta la cabeza en un inmenso montón de mierda que la hará olvidar sus dignos ideales artúricos. Cuando su fugaz fama desaparezca, habrá que ver si prefiere currar en lo suyo o dedicarse a calentar rabos en discotecas ‘chic’ para sacarse los billetes sin dar ni golpe ni limpiar ningún culo. Noveno sorbo de güisky para cagarme en la conciencia social de esta petarda.

9º) Bueeeeeno, la romántica del grupo tardaba en aparecer. De entrada, trabaja en una tienda como encargada de la venta de distintas firmas de moda (uséase, vendiendo ropa como diez mil chicas más; esto de “distintas firmas de moda” queda de puta madre), donde dos ratoncitos habladores de Disney son sus únicos amigos. La jefa es una cabrona, y tiene dos empleadas más feas que un tiro de mierda que son sus favoritas. A pesar de ser tratada como la última mierda, Marusky (tiene webos) se conforma con sus simples aficiones, como las fiestas y deportes como el ala delta, el puenting, etc...¿Su príncipe azul? Llegará volando en un ala delta, desnudo y con una cuerda de puenting atada a su glande, desde la que se lanzará al vacío y pronunciará los votos de amor eterno que lo unirán para siempre a la agilipollada cenicienta del grupo de babosas fagocíticas de Gran Tarugo 7. Décimo sorbo de güisky para tratar de no ahogarme en mi propio vómito al ver tanto amor en el aire.

10º) El Golem hace su aparición. Este gigante verde (como el del maíz) tiene todas las papeletas de ser el menos imbécil de todos: Se mete en la pocilga para no ser mandado, sino para que le dejen hacer lo que le salga de los testículos. Creo que tiene dotes de dictador. Si evita que lo tomen por gilipollas, puede ser que sea el triunfito de Gran Carajo 7. Undécimo sorbo de güisky para olvidar la parida que acabo de soltar.

P.D.3.- Las flatulencias se hacen cada vez más peligrosas. El esmalte de un jarrón situado detrás mía se ha desconchado debido a los gases anales que expulso.

Seguimos metiendo más mierda a continuación...

Reflexiones sobre Gran Hermano (3)

Continúo con la serie anterior de narrativa recreativa:
5º) El auténtico follador justiciero (le quito el título al plantanabos del 3º). Este tiene una pinta de vicioso pajillero que me hace palidecer incluso a mí, a pesar de la cual, tiene la cara de decir que es un seductor. ¿Será porque es empresario? ¿Será porque vive solo? Hasta ahí, me hacía gracia, todos los mierdas tenemos anhelos, y algunos incluso llegan a creérselos. Lo realmente intimidante del tema es cuando dice que en Gran Petardo 7 espero vivir una experiencia nueva y desconocida. Acojonante. La verdad, a mí también me gustaría vivir una experiencia nueva consistente en rascarme los testículos hasta que salgan ampollas mientras despotrico de los demás y me dan de comer gratis. Quinto sorbo de güisky para brindar por las insondables ambiciones de este muchacho.

6º) El kinki del grupo. Cuida su imagen a rabiar y no viste con vaqueros. Cierto, el vaquero es una prenda de gente bruta y no acorde con la sociedad superior de los acólitos de la moda. Valiente gilipollas IPM (Imitación de Pijo Malogrado) que sale al mar en su velero fragante y blanco cual níveo corcel de los océanos. Manda cojones. Sexto vaso de güisky para olvidar las aventuras de este “Action Man” de tres al cuarto.

P.D.- El güisky me está dando ardores.

7º) Una chica rubia aparece en escena. Es bastante mona (séptimo sorbo de güisky para evitar una inoportuna erección mientras escribo esto). Parece alguien medio normal (la otra mitad la perdió cuando entró en Gran Bolardo 7) hasta que llego a un punto de la descripción. Atento todo el mundo: “Le encanta bailar y salir por la noche, siempre y cuando su responsabilidad como madre se lo permita”. En este momento me palpo 3 veces el escroto y me santigüo. Mientras que salir y bailar es algo irresponsable a nivel maternal, Gran Macarra 7 es una obligación laboral que la obliga a dejar a su santo hijo en manos de sus abuelos, tíos, etc, etc....Octavo sorbo de güisky como penitencia para que su hijo salga más normal que la madre.

P.D.2.- Acabo de descargar una serie de irritantes flatulencias debidas al güisky. El cuarto es declarado zona catastrófica.

Reflexiones sobre Gran Hermano (2)

Tras haber comentado algo sobre la clase de mierda que ve Gran Bastardo 7 (no 8, sorry), no estaría de más comentar algo acerca de las infames bolsas de excrementos que concursan en él, ya que son la élite de la cultura coprófila española. Gentes y gentuzas desequilibradas con tal de sacar pasta sin dar ni un puto palo al agua de manera descarada....Joder, viendo la página oficial de tamaña basura, veo que hay curiosidades:

1º) Un interfecto que trabaja en una empresa que vende alargadores de penes. Es increíble cómo puede alguien trabajar en semejante estafa legal. Será que hay mucho cantamañanas que sueña con un rabo kilométrico para poder chupárselo el mismo, por resultarle imposible que se lo chupe alguien distinto. Fijo que cuando lo echen, la Milá le pedirá una demostración en el plató; lo mismo, el pella éste tiene suerte y se la come la Merche. Primer sorbo al güisky para no intentar averiguar a qué le pueden oler las manos al cabo del día.

2º) Un joven que, en sus propias palabras, es: “frío, racional, crítico, educado e intolerante a la vez”. Me palpo el escroto como alternativa educada a decir “tócate los cojones”. Un capullo que se enorgullece (por admitirlo) de ser intolerante...Además, tiene una pinta de pedante gilipollas sabelotodo que hace que se me caiga la mierda sola al suelo. Oh, lo olvidaba, le gusta seguir el mercado de valores...Seguramente irá a la bolsa para observar a tanto chico guapo vestido de traje para luego tener fantasías en las que un yuppie le mete un Bono del Tesoro por el culo. Segundo sorbo al güisky para no intentar imaginar una de sus crónicas como futuro "periodista".

3º) El follador justiciero en persona. A pesar de tener una cara de percha im-presionante, el jardinero mallorquín admite que si no se ha fornicado con toda la isla de Mallorca al ritmo de su grupo “heavy” es porque ha tenido que presentarse al casting de Gran Payaso 7. Tercer sorbo al güisky para no descojonarme al imaginármelo buitreando en un antro (de pago, por supuesto).

4º) Menos mal. Encontramos la primera fémina de la piara. Es bastante resultona, y si por mí fuera, la sodomizaría a placer. No obstante, la cosa cambia cuando leo que espera que Gran Capullo 7 le ayude a dar un vuelco en su vida. Cierto que lo hará. Comenzará a salir de plató en plató cuando la larguen de la pocilga de la casa, para, a continuación, acabar lamiendo penes para poder seguir en el candelero. Cuarto sorbo de güisky para celebrar la candidez y estupidez de esta chavala.
Continuará...

7.9.06

Reflexiones sobre Gran Hermano (1)

¡¡¡Weeeeeeeeeeee, acaban de comunicarme que una nueva edición de Gran Hermano comienza hoy!!! Ese mítico espacio televisivo en el que se dan cita esperpentos de lo más increíble, escombros humanos de la sociedad actual que luchan por intentar prolongar sus habilidades subhumanas un poco más de lo que les permiten sus cerebros de masa informe fagocitadora de mierda.

Como bien describe el título de esta entrada, GH comparte las iniciales en inglés con la hormona de crecimiento, pero parece ser que en España el concepto de crecimiento es un tanto peculiar: Parece ser que cuanto más gilipollas sea la masa, en lugar de intentar educarla, más mierda meten por la tele. Desde mi silla y con mi vaso de güisky (que para eso estoy en España, joder) veo un futuro muy oscuro reflejado en el ocre color de mi bebida, donde todos los españolitos de a pie se habrán convertido en las anteriores masas informes y viscosas, que rodearán montones de mierda pestilente para alimentar sus pólipos cerebrales, los cuales les permitirán articular sonidos guturales que suenan a “....unngghhh.....aaahnnn....mmaaannnoooo....”. En grandes pantallas expuestas por el suburbio urbano construido con detritus en el que habitarán estas masas amorfas, dará comienzo la edición número 2000 de Gran Hermano, donde 20 babosas reptantes tratarán de aparearse y fagocitarse después. La élite vivirá como siempre ha vivido, aislada de la podredumbre en sus torres de marfil y controlando las primitivas mentes de sus “evolucionados” esclavos. Esta élite beberá buen vino y recordará con angustia aquella época en la que los borregos de sus inferiores pedían derechos e igualdad, y bendecirá el día en que a San XXXX (no sé quién coño es) se le ocurrió la idea de realizar un programa llamado Gran Hermano para hacer que la población olvidara sus estúpidas reivindicaciones y se unieran en la gilipollez colectiva.

Enfocando de nuevo mi visión al cubito de hielo del vaso, vuelvo a la realidad, y no dejo de maravillarme de los millones de imbéciles que seguirán ese estercolero televisivo felices de poder oler a mierda y chapotear en ella como Tío Gilito en su depósito de dinero. Me alegro de haber nacido en España, porque si no, no podría reírme a costa de tanto soplapollas.

Acerca de los pensamientos puteros previos

Como habrá podido entrever cualquier buen crapulón, una diatriba semejante corresponde a una mente socialmente involucrada y preocupada por la mejora de cualquier estamento oprimido, no a un vicioso y de ruinosa condición. Debo descubrirme ante todo internauta que pase por este blog (los cuales no son muchos de momento): Mi enfado y terrible increpación satánica (solamente se habían visto maldiciones semejantes en el Necronomicon, de Abdul Al-Hazred) se debía a mi imposibilidad fisico-económica de dejarme caer por aquel yermo de la perdición, donde las vulvas hacen ruidos chapoteantes y sus fluidos forman pantanos de perdición erótica. Mierda de los 15 leuros que hacen falta y de no poder bajarme del coche en marcha. Tengo que aumentar mi estatus social.

Pensamientos puteros

Hoy, tras una copiosa bacanal culinaria, tocó la hora de la retirada, para la cual fue necesario atravesar un polígono industrial. En él, aguardaban inquietas las mercenarias del amor, ávidas de la caridad carroñera de desechos sociales. Diosas de ébano y de marfil, expulsadas desde un cielo infernal a la bajeza de la ruina humana. Bellezas trocadas en espantos por una rutina que se alimenta de aberraciones día tras día, mes tras mes, siglo tras siglo. Tras meditar un poco sobre ello, volví mi mirada hacia los buitres que sobrevolaban aquel yermo, consiguiendo ver únicamente escoria inadaptada sexualmente. Bazofia social que caricaturiza al ser humano masculino. Pseudohombres que precisan experiencias que los hagan huir del anquilosamiento mental diario. Censores de la moral ajena que disfrutan saboreando las prohibiciones ejercidas sobre los demás. Reprimidos buscando exfoliar la podrida superficie de su alma mediante la aspereza y la sordidez de su condición. Malditos ellos y sus circunstancias, por cuanto sus ansias conseguirán transformar lejanos paraísos en purgatorios colindantes. He hablado.

Filosofía parda y barata

Fuas, acabo de darme cuenta que estoy hasta la polla de trabajar. Esto de estar dando esperanzas al mundo continuamente me tiene exhausto; me pasa por llegar tan alto. No puede ser. En estos mismos momentos me gustaría estar arrascándome el escroto en mi butacón, con un vaso de gazpacho fresco y viendo Tom y Jerry en la tele. No obstante, es curioso: Para poder disfrutar de semejante estatus, necesito llegar aún más alto. Mierda de sociedad dineraria. Desde aquí declaro que soy un mierda por tener estos pensamientos y encontrarme imbuido en este vertedero de mundo jerarquizado. Más me valdría imbuirme analmente y conocerme un poco mejor, porque así tal vez me reiría un poco más. Creo que hoy aplicaré el método masturbatorio para tener una vía de escape rápida, porque lo que es suicidarme, por los cojones. Soy un mierda, pero no estoy tan cerca de la ruina, jur, jur, jur.

6.9.06

Mierda, mierda y nada más que mierda

Trotando cual alegre y despreocupado potrillo, en mi trabajo estaba, y poéticamente me dirigí hacia el mejor sitio del mundo cuando una persona humana se encuentra agobiada intestinalmente, dispuesto a dejar fluir mi esencia embriagadora para mantener la concentración. No obstante, mi calma se turbó cuando descubrí que no sólo alguien se me había adelantado, sino que además había dejado honda marca de su huella en el trono de los tronos. Indignado, hube de retirarme rápidamente para mantener la serenidad y comenzar a buscar sospechosos, desistiendo al momento, ya que su número aumentaba cuasi-exponencialmente. ¿Qué clase de persona es capaz de perturbar la paz de un retrete con una repelladura cruel y anónima? ¿Qué maníaco osa aniquilar las esperanzas de un honrado trabajador de relax matutino? Tamaña locura hizo divagar a mi mente por extraños universos paralelos, en los que me ví situado en mi puesto de trabajo y con la nariz arrugada por un extraño hedor a mierda fresca. Al volver la vista atrás, pude comprobar cómo un concentrador a vacío se encontraba funcionando y con un mojón en su interior, eliminando todo resto acuoso del susodicho zurullo. Con los ojos como platos, retrocedí unos pasos, pero caí debido al hecho de que sin saberlo, tenía los pantalones bajados a la altura del tobillo y un guante de látex lleno de semen atado a mi pene erecto, amén de mantenerse el increíble tufo a mierda. Al borde de la histeria, decidí salir del cuarto, encontrándome todo el pasillo lleno de mierda repellada en el suelo, en las paredes. Inexplicablemente comencé a ver a mis compañeros de trabajo zombificados, flotando en el aire, rebozados en mierda, con sus ortos dilatados espectacularmente y esbozando una sonrisa burlona debida seguramente a un último espasmo en el acto de defecación más atroz del universo. Al borde de la histeria, comencé a gritar y a reírme sin razón alguna, momento en el que sentí que mi orto empezaba a dilatarse...despertándome en ese mismo instante de una terrorífica pesadilla: Me había quedado sopa en la letrina, y la peste que se había desatado era poco más que espantosa. Creo que si hubiera salido a la atmósfera, se hubiese desatado un tifón fecal. Tras volver a la realidad, limpié el hilillo de baba que me caía de la comisura, producto de mi inquieto sueño, me arreglé los bajos fondos y salí de allí rápidamente. En mi alocada huida, pude ver que la repelladura seguía allí, mirándome y esperándome para volver a provocarme las más espantosas pesadillas....

Reflexiones al calor de un puro

Héme aquí en mi cátedra, sentado en mi trono de blanca porcelana reflexionando acerca de un curioso y fugaz episodio acontecido esta noche pasada. Cual guerrero en su reposo, encontrábame con un copazo en mi antro favorito, y como cualquier buen vividor sabe, un pelotazo sin un puro habano no es sino una triste sombra. Por tanto, y tras degustar un primer trago, procedí a encender mi puro, encontrándose mi mirada con una pareja en la mesa de al lado. El susodicho dúo hallábase mirando con una mezcla de curiosidad y asombro mi cilindro de tabaco humeante, cuchicheando ella en ese momento, algo al oído de su amante y haciendo un lamentable intento de imitación de mis gestos al fumar. La verdad es que en la primera décima de segundo me gustó sentirme el centro del universo glamouroso de la patética pareja adyacente, máxime viendo que la mujer no era muy molesta a la vista y que tenia un buen par de cántaros lácteos cuidadosamente tostados al sol. No obstante, al percibir una segunda mirada en plan cachondeíto, el asco y la aversión hicieron acto de presencia. Mi antaño belleza de piel bronce se convirtió en un ángel caído del que YO iba a hacer leña, porque: ¿De qué mierda se reían esos dos gilipollas? ¿Acaso se mofaban de la majestuosidad de un habano encendido?¿Es que en su cloaca de origen solo fuman aquellos que son unos inadaptados sexuales?¿O era de mi cara de placer al saborear esas maravillas de la naturaleza (copa y puro)? Tal vez la respuesta era más simple: La susodicha guiri (porque era guiri) no conocía el arte de fumar puros, bien por ser una mujer decente, bien porque el eunuco a su lado nunca le hubiese adoctrinado en fumar puros con flecos. Al llegar a este punto, apareció un oscuro y húmedo deseo en mi podrido interior, imaginándola desnuda y rebozada en aceite y con mi “habano” en su garganta, con las comisuras supurando babas, sudando por la excitación y con su enmasculado novio estimulándose la próstata para orgasmear al verla “fumar”. La necesidad de un nuevo trago disipó este sutil pensamiento; al verlos intercambiar sus salivas y sus lenguas, supuse que yo había dejado de ser su centro del mundo, así que empuñé mi puro con la diestra y mi copón con la siniestra para continuar mi diversión como un auténtico señor.

30.8.06

Pocavergüenza y Asco en McMierda


Weno, aquí tenemos la primera carnaza del día: Ayer, cenando con el Dr. Ruina en un restorán de comida rápida (y por tanto, mierdosa), me encontré (nus encontramos, mejor dicho) con este ejemplar de persona humana, el cual, pasándose por el forro de los cojones cualquier brizna de educación y/o urbanidad (si es que sabe lo que son), estaba comiendo con los pies descalzos en lo alto de la silla adyacente. Lo primero que se me pasó por la cabeza fue levantarme y meterle una patada en el cielo de la boca por warra, pero mi civismo me lo impidió; esto de ser alguien de alto nivel tiene sus desventajas. Por tanto, y pasado este primer impulso asesino, me dediqué a observarla, primeramente con ojos de desprecio. Posteriormente, con perplejidad ante su nulo entendimiento del bien o del mal. Al final, con un deseo lúbrico y oscuro de lamer esos pies pestilentes y añadir su saladito sabor al de mi hamburguesa rancia. Hmmm....recorrer con mi lengua todos y cada uno de sus callos bien formados y cocidos por innumerables horas de caminata....Ver cómo su cara se quedaba con expresión indefinida ante la sorpresa de mi ataque lascivo....Para a continuación, fornicarme a la susodicha perra y al becerro que tiene al lado, en una afirmación de la urbanidad en un restorán de mierda.

Los comienzos de la ruina

En este momento, declaro abierto este blog en el que se podrán leer las más terribles aberraciones y cosas chungas que se pasen por la mente humana. No obstante, y como buena tiranía, se suprimirán las entradas que se pasen de rosca, habe?