31.5.07

El portal de Belén crapuliano....

Hoy, 30 de Mayo de 2007, mi faceta de crápula irredento ha dejado paso a una faceta más emotiva: La de tío putativo (en mi caso, hijoputativo). El señor DosOstias y su adorable esposa, la señora OstiayMedia han sido padres de mi primer sobrinillo político en esta yerma tierra de los USA. Tan grande es mi gozo que hoy ni siquiera me he emborrachado ni he probado un ápice de ginebra ni whisky. Hoy, toda mi atención ha estado centrada en esa pequeña criaturita que viene a un mundo un tanto podrido y lleno de ruina. Dicha criaturita, en estos primeros meses de vida, se verá colmada de babeos varios, carantoñas a millares y besitos en esos carnosos mofletillos. Sin embargo, cuando pasen los años, deberá tener una serie de características sociales que le posibiliten sobrevivir. Es por ello que cada miembro del cónclave deberá proporcionarle lo mas representativo de su vivir y sinvivir, cual en portal de Belén trasnochado, a saber:

- El Amo del Megaherzio dará su ironía y sus ganas de hacer surf en California.

- BertoliniMan ofrendará el sibaritismo pardo que da el tener chulería para reventar y no tener ni un duro; su señora le enseñará el saber gobernar con mano dura en un cortijo jerezano.

- Del inefable VanPollen se desprenderá su estado de perpetua sabiduría vividora, de vuelta de todo y su porte chulesco-quemado que tanto nos cautiva a diario.

- CentolloMan lo preparará para poder bucear en la economía de la gasolina y de las piezas mecánicas cuando tenga coche, junto con una retórica declamativa capaz de convencer al más pintado de sus intenciones mediante la clásica táctica de rendir la plaza por hambre.

- La dádiva de Vallecatres consistirá en una desidia con la que superará cualquier barrera, haciéndole ver por encima del hombro cualquier marrón/problema que pueda acecharle, junto con una dura ironía respaldada por una cara seria.

- La Señorita Mangana le mostrará, por medio de su belleza y dulzura, la delicadeza en el trato con el sexo opuesto, resultando de ello unas capacidades Casanovianas de lo más resultonas que harán de mi sobrinillo un auténtico follador justiciero.

- El Gaucho Garchador le mostrará el desparpajo necesario para desenvolverse en un mundo ruin, desparpajo que le permitirá apuntarse a todo sarao que se tercie en el cónclave y/o alrededores.

- Del Pirata Czornomás aprenderá (si quiere) a babear a las mujeres sin piedad, manosearlas y hacer chistes verdes, desperdiciando así todas las enseñanzas de la Señorita Mangana. Asímismo, de dicho personaje adoptará su modo de vestir, incombustible iconoclasta en los estilos de moda y despreciador profesional de las convenciones establecidas (para bien o para mal, eso depende de los gustos....)

- El-Hombre-Buda-Que-Ilumina, poderosa luminaria sibarita, lo adoctrinará en los oscuros caminos de la noche, en esas relaciones underground que se establecen cuando el sol cae y surge la depravación, eso si, regado siempre con una sonrisa guasona.

- El don que le daré yo, Mr. Crápula, consistirá en un vastísimo y bastísimo conocimiento de temas cruciales en la vida de cualquier ser humano como son la pornografía, ordenadores e internet (para ver porno), electrónica de consumo (enfocada a un disfrute mayor del porno), puros y copazos (para cautivar a las mujeres) y una visión analitica capaz de desnudar y de cogerle la matrícula a un mollete en menos de 2 segundos. Le entrenaré también en las vías del buen vivir, lo cual incluye saberes sobre música/cine, lugares y modos de relax y actitudes en la vida, sobre trabajo, filosofía y demas epistemologías precisas en toda existencia humana.

Evidentemente, estas cualidades sumadas darán como resultado un MegaCrápula al estilo de Bioman, compuesto por varias peculiaridades diferentes. Sin embargo, aún queda el regalo más importante que podrá recibir: La ternura y el cariño que disfrutará en su propia casa debido a los dos padres que tiene, el Señor DosOstias y la Señora OstiayMedia, colosos en babuchas y Macistes hogareños que, además de esa fuerza tremebunda que destilan ambos dos, tienen un corazón de oro. Enhorabuena, pareja. Disfrutad del MiniCrápula y de los años de alegrías (y de ruina también, para qué engañarnos) que os dará, que el tito Crápula velará por el...

27.5.07

Contradicciones predecibles...

En el torbellino de inmundicia en que se ha convertido mi vida, de vez en cuando tengo aliados que ayudan a despejar mi mente. Es el caso del Dr. Ruina, quien, desde la distancia, contribuyó a hacerme paladear las glorias de una era pasada pero que, a buen seguro, volverá.

Escuchando los cotilleos de mi antiguo lugar de solaces varios, llegó a mis oídos la que puede ser la noticia del siglo: CarpaMan ha abierto una peluquería. Semejante nueva no sería tan escandalosa si no fuera porque la realidad supera a la ficción: En la noble testa de dicho personaje, el cabello brilla por su ausencia, dejando paso a una esplendorosa y reluciente pista de aterrizaje para mosquitos que brilla aún más que la susodicha calva.

Semejante revelación me dejó con las patas colgando, ya que afloró a mi mente la siguiente cuestión: ¿Qué labores capilares benéficas puede realizar un individuo que en lugar de melena tiene una peluca de pellejo? ¿Qué maldición no echará en los céfalos de los clientes para que sufran en silencio el tener una frente sobria y despejada?

Rápidamente me puse a cavilar en la simulación de un día de trabajo de CarpaMan, el cual comenzaría por el ritual de untarse la calva con brillantina para consagrarse a San Chincheta, patrón de los alopécicos. Tras esta unción, el antiguo, afable y tranquilo CarpaMan se transformaría en un ente amoral, poseído y con rencor hacia cualquier tipo de cabello, dedicándose cual maníaco a depilar a toda aquella alma cándida que pasare por su local. Depilaciones escrotales a la cera, arrancamientos de pelo órtico con los dientes, seguido de la destrucción de hemorroides por aplicación del after shave. Axilas yermas tras pasar soluciones ácidas para hacer la permanente esterilidad capilar en ellas. Cabezas deformadas por acción y uso de maquinillas eléctricas impías que dejan el cuero cabelludo a la miseria. Orejas que tapizan el suelo del local debido a afeitados demoníacos a mordiscos de una cuchilla afilada con una pastilla de jabón... En definitiva, vidas arruinadas por una estética que rompe con los moldes picassianos y cotidianos.

Tras esta reflexión, debo reconocer que mi pavor se ha agravado, aunque no tengo problemas por hallarme a unos diez mil kilómetros del alcance de sus lampiñas garras. Al menos, mis pezones no habrán de preocuparse por sufrir cortes originados por una maquinilla de afeitar....

Ergo calvorum cotrinisque est.

8.5.07

Sufrimiento acústico, vol. 2

... Día que empezó bien, aterrizando mi sacrosanto mollete en el trono de porcelana al que me debo y apretando para expulsar los demonios de mi cuerpo... Lamentablemente, la cacatúa había tenido la misma idea, y se metió en el retrete adyacente para castigar al Roca y a mis oídos con una sinfonía de su instrumento de viento (en la que pude distinguir tres semicorcheas y una solfa completa, junto con un Do-Re-Mi escalonado) que hizo temblar los cimientos del edificio. Al hallarme tan cerca, el estruendo continuado hizo que rememorara sucesos precámbricos a nivel geológico, con movimientos de placas tectónicas, terremotos y destrucción de montañas. Al vivir en primera persona tamaños sucesos, entendí de golpe la extinción de los dinosaurios, debida ella no a los movimientos telúricos, sino al tufo sulfurado que sobrevino después, efluvios capaces de arruinar la atmósfera de un planeta entero.

Disipada la impresión inicial, volvió mi pútrida mente a los inicios violentos, donde, tras imaginarme la taza del báter de mi compañero de piso mancillada por la violación órtica de la vieja, me planteé el hacer que probara su propia medicina, apretando su cráneo contra las repelladuras que dejó en la porcelana para, posteriormente, tirar de la cadena y hacerla bucear en mierda durante un ratito. Sin embargo, fui incapaz de hacerlo, ya que la náusea que me provocaba el pensar en un cadáver viviente defecando a hilo, cual mirlo negro, me paralizó en mi blanco trono y me provocó más defecaciones incontroladas, que espantaron mi recatada mente.

Tras ese día, he aprendido una nueva lección en la vida, una lección de resistencia estomacal y de paciencia para con los mayores.

Sufrimiento acústico, vol. 1

Estoy radiante. Iluminado. Feliz. Independientemente de que en el trabajo vaya de cráneo, en mi lamentable vida personal, he experimentado un cambio favorable. En un arrebato de locura, decidí abandonar a mi caótica y entrópica casera e irme a vivir con ChubasqueirodopitoMan, para, entre los dos, fundar un nuevo cónclave crápula casero compuesto por dos personas análogamente tocadas del ala. Si bien la mudanza fue ardua, gracias a la ayuda de BertoliniMan y señora, junto a FragmentKlander y señora, se realizó en un suspiro. Colocar los muebles en su sitio definitivo fue otro suspiro, y empezar la buena vida, una exhalación. El problema surgió cuando, cual resfriado inesperado, apareció la casera en nuestro sancta-sanctórum de la buena vida.

La susodicha individua apareció de la noche a la mañana, instalando su caravana zíngara en el salón, usurpando mis más elementales derechos al pitraco y al libre esparcimiento con su lamentable presencia. En un momento pensé que no podía ser tan penoso, pero lo era, y más de lo que pensaba, porque a su lamentable apariencia, se suma su lamentable estado de descomposición en vida... Nada aprovechable, por ende. Sin embargo, aún no había llegado lo peor...

En un momento de la noche, la interfecta abrió la boca para discutir con ciertos elementos humanos, pero en chino, con lo cual, además de la molesta voz que posee, se sumó una jerga ininteligible y que daba aún más carácter chillón al tono sonoro. Mientras que ChubasqueirodopitoMan y yo andábamos engullendo una suculenta cena, la pajarraca ésta empezó a graznar, provocándome arcadas y haciéndome vislumbrar imágenes de una época pretérita, plena de mazmorras de tortura y de violencia gratuita. Imaginé poder agarrar a semejante cacatúa y ahogarla en cemento armado, tatuarla "amor de madre" en su inmenso trasero mediante un hierro al rojo y, posteriormente, presentarle a un gorila trigre de Mozambique en celo, dentro de una jaula de 1 metro cuadrado. No obstante, cuando estaba empezando a mirar mi plato como un arma arrojadiza, la señora calló, aplacando mi ánimo de nuevo. Con todo, tras unas aclaraciones verbales sobre ciertos asuntos, me fuí a hilar seda a la cama, hasta mañana al día siguiente...