24.5.11

Sobre mi compadre MiniMaciste...

Bueno, tras cienes y cienes de horas sin escribir mis truculentas memorias en ese desagüe, hoy quiero dedicarle unas líneas a mi compadre el MiniMaciste de Bilbo. Gran persona donde las haya por tamaño humano etéreo, porque, como bien se puede inferir de su nombre, tan grande a nivel físico no es el santo varón.

Hoy, sin embargo, quiero denunciar públicamente el martirio al que me somete dada su intención de construir un blog para su sacrosanta esposa, póngame yo mismo a sus pies. Dicho martilleo ha sido una constante a lo largo de la mañana, horrorizándome con sus intentos de subir a la blogosfera su espacio rosado, provocando una lucha interna en mis intestinos al decidir si lo clavo a la pared de los testículos mediante grapas ó si le echo una mano en sus fútiles intentos de enriquecerse mediante la publicación de sus memorias sexuales taurinas... Dada que esta opción parece que gana más fuerza conforme pasan los minutos, es posible que baje de mi torre de mierd... marfil para bendecirlo con mi sabiduría crapuliana y que así, deje de darme un poco la barrila en sus divagaciones interneteras. Dicho queda.