Hoy, mientras me serenaba tras la pérdida del Capitán Trinchaculos, he podido conversar con la Srta. Crapulilla, whisky de mi whisky, aliada incondicional de mis desventuras y fiel seguidora de mi degeneración. En esa tesitura andaba cuando se ha ofrecido libremente para promocionar este rincón de la mierda. Ello me ha hecho pensar en cuán ruinoso es el mundo que me rodea. Cuán lleno de basura se encuentra el ambiente de mi vivir. Gracias a la Srta. Crapulilla, me convertiré en adalid del movimiento erótico-crápuliano mundial, y fundaré una secta porno en la cual, yo seré el gurú que tendrá potestad sobre todas las usurpaciones de virginidades anales y orales. Esta perspectiva me hace albergar esperanza sobre el futuro, un futuro regido por los pornócratas, con una sociedad feliz, donde no habrá guerras, sino sexo. Como decía un antiguo escritor español, "a batallas de amor, campos de pluma"; en mi caso, a batallas de fornicio, campos de aceite, para lubricar sin control. Gracias a la Srta. Crapulilla, el mundo será un picadero mejor.
Ego crapulorum facerem planetorum fornicatum lugarem
Ego crapulorum facerem planetorum fornicatum lugarem

1 comentario:
snifff...
Reboso de felicidad al ver que mi participación en el movimiento erótico-crápuliano mundial sea de tal importancia, al ser la encargada de la propagación nacional de la secta. Los esfuerzos no cesarán hasta verse culminados los malévolos planes del Sr. Mr. Crápula.
Atentamente:
Srta. Crapulilla.
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