Editando lo que tengo aquí escrito, he de decir que he conocido a un Mr. Crápula distinto del que empezó con esta letrina. Si bien el Mr. Crápula más reciente ha evolucionado en su estilo, convirtiéndose en un mordaz observador de la sociedad que lo rodea, empleando recursos estilísticos de lo más refinados y sarcásticas críticas, ha perdido parte de la rebeldía que caracterizaba al Mr. Crápula arcaico. Ese escritor incólume, degenerado, ruinoso y aún así, adorable, ese fotógrafo de una realidad paralela que existía en sus delirantes esbozos de sabiduría no terrena.
Miro en mi interior y me veo más degradado, pero no para la causa crápula. Sufro diarrea mental, porque todo lo que pienso es mierda, y mi salud sexual se resiente, puesto que las redes de descarga no son lo suficientemente rápidas para abastecerme del porno necesario para mi catarsis individual. No existen tantos molletes que mirar y sobre los que teorizar como los que había en mi tierra natal, y, por tanto, ésta es una tierra estéril que únicamente hace brotar el yermo en mi mente.
Adicionalmente, el Capitán Trinchaculos desaparecerá en breve de la escena cotidiana, con lo cual, el cónclave crápula pierde uno de sus miembros (personales y sexuales). ¿Qué época de decadencia me ha tocado vivir? ¿Qué castigo divino ha caído sobre mí por ser un iluminado? ¿Habré llegado al fondo del pozo de excrementos en el que me debatía cual alegre marranillo? Lúgubres cuestiones que me asaltan sin miramientos ni piedad, provocando que me refugie de nuevo en la bebida, vicio descafeinado en este erial humano que martiriza mi creatividad cual forma fálica martiriza el ano en el cual se encuentra introducto.
Debo decir, sin embargo, que resurgiré cual zurullo que remonta por la tubería, para seguir apestando este espacio que me rodea en aras de una civilización depravada, borrachina, lujuriosa y pitraquera en la que merezca la pena vivir. Es más, convertiré este blog en la biblia de las guarreridas españolas mentales para conveniente y connivente adoctrinamiento de la sangre nueva que amanezca a este sol inmisericorde.
Vividorum toda vita seremum.
Miro en mi interior y me veo más degradado, pero no para la causa crápula. Sufro diarrea mental, porque todo lo que pienso es mierda, y mi salud sexual se resiente, puesto que las redes de descarga no son lo suficientemente rápidas para abastecerme del porno necesario para mi catarsis individual. No existen tantos molletes que mirar y sobre los que teorizar como los que había en mi tierra natal, y, por tanto, ésta es una tierra estéril que únicamente hace brotar el yermo en mi mente.
Adicionalmente, el Capitán Trinchaculos desaparecerá en breve de la escena cotidiana, con lo cual, el cónclave crápula pierde uno de sus miembros (personales y sexuales). ¿Qué época de decadencia me ha tocado vivir? ¿Qué castigo divino ha caído sobre mí por ser un iluminado? ¿Habré llegado al fondo del pozo de excrementos en el que me debatía cual alegre marranillo? Lúgubres cuestiones que me asaltan sin miramientos ni piedad, provocando que me refugie de nuevo en la bebida, vicio descafeinado en este erial humano que martiriza mi creatividad cual forma fálica martiriza el ano en el cual se encuentra introducto.
Debo decir, sin embargo, que resurgiré cual zurullo que remonta por la tubería, para seguir apestando este espacio que me rodea en aras de una civilización depravada, borrachina, lujuriosa y pitraquera en la que merezca la pena vivir. Es más, convertiré este blog en la biblia de las guarreridas españolas mentales para conveniente y connivente adoctrinamiento de la sangre nueva que amanezca a este sol inmisericorde.
Vividorum toda vita seremum.

4 comentarios:
Vaya chorrada...
observo por tus impresiones que el continuo abuso de sustancias perniciosas ha ofuscado tu cuarto y mitad de sustancia gris. Todos esperamos que nos cuentes mas azañas de tu fiel escudero, que es lo que nos engancha. Abandona tu diarrea mental Don Quixote y relatanos tu proximo encuentro con los molinos
Querido Sr. Crapula:
Acabo de leer tu ultimo post. Nada mas terminar me he ido al baño, me he sentado en la taza y he llorado, muy bajito, apenas sollozando. Me has tocado el alma.
No cambies tu estilo.
Estoy escribiendo lo que me ocurrio el fin de semana pasado cuando visite el Balboa Park con mi amigo el Sr Thedio (realmente le tengo menos aprecio que a la capilla de esmecma que retiro cada mañana de mi glande), pero andaba mas tirado que la hostia, asi que fui con el.
Para los que no sean de aqui, decirles que Balboa Park es un parque de SD con una zona al sur donde jovenes mozos permiten que sus pollas sean comidas por otros mozos mas maduritos mientras que sus hijos juegan al beisbol o montan en patinete en otras zonas del parque. Ya os contare.
Cap. Phal-O
Estimado Capitán Phal-O:
Desde aquí reconozco que he encontrado la horma de mi zapato, otro depravado mental vividor como mi sacrosanta persona, y es por ello que, al igual que se cuenta en la fábula llamada biblia, todos nos congratulamos y celebramos un festín, en este caso, mental, como son mis pajas diarias.
Me sorprende que usted reconozca pública y púbicamente su asistencia al Balboa Park, máxime resultando ser un lugar de degeneración en esta santísima y marranísima sociedad americana; no obstante, cierto es que le honra reconocer su pansexualidad, afirmando que caminaba con el Sr. Thedio por una zona peligrosa en términos órticos. Loa al héroe sexual de los USA, el Capitán Phal-O, que ignora los riesgos de la sodomización y camina despreocupado cual potrillo alegre por bahías de perdición anal sitas en medio de un océano de fanatismo.
Publicar un comentario