Vaya, en mi delirio alcohólico, he decidido seguir criticando y adulando abiertamente al cónclave crápula, juas, juas. En medio de esta vorágine irrespetuosa y lamentable, me vino a la cabeza el gran BertoliniMan, eminente teórico social y deportivo, luminaria de la cual Valdano copió su sabiduría (aunque no lo ladrillo que es, porque BertoliniMan es mú salao). Nada más verlo, se asoman a mi mente imágenes de mi tierra, con los señoritos jerezanos a caballo (éste va a pie) haciendo poses dignas de un retrato de Julio Romero de Torres. Nada más verme, el tío salao empieza a reírse, con lo cual comienzo a pensar si la afirmación de CentolloMan sobre mi cara de chiste es cierta. Cuando empieza la tertulia crapuliana, sus teorías deportivas me dejan sin habla y sus lamentos por el Madrid y por los Chargers me llegan al alma. Su señora, ante la cual siempre me postro a sus pies, es el ideal complemento para susodicho interfecto, ya que aporta la frescura que el señorito jerezano tiene un poco anquilosada y trocada por cachondeo cada vez que se une al cónclave. Delicadeza hecha crápula, BertoliniMan es un compendio un tanto peculiar, pero por ello mismo, indispensable en el desagüe donde paso mis días y que se llama USA.
Vita tornarum decrepitorum et lamentabilia est.
Vita tornarum decrepitorum et lamentabilia est.

1 comentario:
No puedo por mas que quisiese que agradecer esta entrada. La honra que me gobierna y me eleva ahora dos palmos del suelo no podre agradecerla jamas. Ese caballero jerezano, la referencia a mi buena amada companera espiritual y roomate... desde nuestra, y vuestra, humilde morada solo agradecer su sublime referencia.
A sus pies.
Bertoliniman
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