18.9.06

Bodas, Bodorrios y Enlaces

Para un mierda como yo, que no está acostumbrado a festejos ni celebraciones de alto copete, tres bodas en un mes son demasiado. Es curioso que a un convite donde todo el mundo se siente ascendido de categoría, inviten a un ruina como yo, que vaya donde vaya, doy el cante. No obstante, en mi última asistencia a un magno evento de éstos, coincidí con el Dr. Ruina, resultando aquello, evidentemente, en una colección de sinrazones e improperios varios acerca del vino y la comida, brindises sobre clítorises y obscenidades varias y técnicas masturbatorias. Sin embargo, tras la vil y aberrante huida del Dr. Ruina, me ví sumido en una honda depresión creativa de la que me sacó la observación detenida del baile del evento. Rápidamente, la putrefacta letrina que es mi cavidad craneal comenzó a volar libre al contemplar orondas señoras, víctimas del trabajo en casa, agitarse lascivamente al ritmo de melodías como Paquito el Mojonero versión King Mierda vol. 1.0. Sacrificadas mujeres que destruían sus varices mediante una increíble sudoración, la cual fomentaba mis pensamientos ardientes más oscuros y me originaba estrambóticas erecciones que no podían ser aplacadas mediante una masturbación adecuada. Tras observar estos hechos, los ardores que sufría en mi estómago me impidieron cocerme a base de ron o whisky barato, por lo que me ví obligado a salir corriendo de la sala del convite para poder tocarme impúdicamente en mi estado de borrachera espiritual y espirituosa. Creo que no volveré a ir a una historia de éstas hasta dentro de bastante tiempo. Prefiero ver cine porno amateur con un vaso de colonia barata.

No hay comentarios.: