8.9.06

Reflexiones sobre Gran Hermano (6)

Fuas, tras recuperar la lamentable conciencia tras la cogorza de ayer escribiendo mis filosofías sobre estos mierdas, recordé que se me había quedado en el tintero una de las babosas infectas que participaban en esta cloaca: Romina. La maravillosa Romina. Una chica que, por la desesperación reinante en su condición de parada, se acercó casualmente a ver qué se cocía por Guadalix (en vez de estar buscando trabajo, vamos de puta madre) y resultó agraciada en el sorteo de Gran Cabestro 7. Un sorteo que posibilita el acceso a un mundo de inteligencia y conocimientos tales que saldrá de la chabola catatónica y supurando heces por la boca. Adicionalmente, debo decir que me deja perplejo el concepto de responsabilidad materna que tienen ciertas personas...Si Gran Cabestro 7 es el espejo de España, creo que me encerraré en el báter con 20 botellas de ginebra y tiraré la llave por el retrete.
P.D.- Bebo mi primer sorbo de sal de frutas para apaciguar la furibunda acidez promovida por el güisky de mierda que tomé ayer.

No hay comentarios.: