Hoy por la tarde he tenido la oportunidad de observar a esta persona mientras me relamía pensando en la que iba a ser una orgía de comida y bebida por la noche. Esta persona que, al igual que 1000 más en mi vertedero de ciudad, sufren al tener a un familiar en el hospital y no tener dinero para poder llamar por haber salido de la cárcel el día anterior. Gentes duchas en el arte de guiar vehículos a gasolina entre el infernal caos del tráfico para conseguir que sus abnegados conductores lleguen sanos y salvos a sus aparcamientos de destino. Crapulillas a un nivel más elevado y profundo que el mío propio que protegen nuestras inversiones automovilísticas cual fieros cancerberos, y que, al igual que Caronte, sólo los que tengan monedas podrán acceder a cruzar la laguna estigia de la ciudad en coche. Me cago en todos los gorrillas del mundo. Si por un momento se había pensado que era un alegato en favor de ellos, temo decepcionar. Ya estoy hasta la polla de que cada vez que voy a aparcar, me venga un mierda de estos y me pida un leuro para que luego, se desentienda de mi flamante carroza de metal. La próxima vez que me venga uno en este plan, le arrancaré la cabeza de una patada en las gónadas, le cagaré en ella y se la volveré a poner sobre los hombros para así inculcarle algo de sentido común. En fin, al menos no nieva.17.9.06
Gorrillas En La Niebla
Hoy por la tarde he tenido la oportunidad de observar a esta persona mientras me relamía pensando en la que iba a ser una orgía de comida y bebida por la noche. Esta persona que, al igual que 1000 más en mi vertedero de ciudad, sufren al tener a un familiar en el hospital y no tener dinero para poder llamar por haber salido de la cárcel el día anterior. Gentes duchas en el arte de guiar vehículos a gasolina entre el infernal caos del tráfico para conseguir que sus abnegados conductores lleguen sanos y salvos a sus aparcamientos de destino. Crapulillas a un nivel más elevado y profundo que el mío propio que protegen nuestras inversiones automovilísticas cual fieros cancerberos, y que, al igual que Caronte, sólo los que tengan monedas podrán acceder a cruzar la laguna estigia de la ciudad en coche. Me cago en todos los gorrillas del mundo. Si por un momento se había pensado que era un alegato en favor de ellos, temo decepcionar. Ya estoy hasta la polla de que cada vez que voy a aparcar, me venga un mierda de estos y me pida un leuro para que luego, se desentienda de mi flamante carroza de metal. La próxima vez que me venga uno en este plan, le arrancaré la cabeza de una patada en las gónadas, le cagaré en ella y se la volveré a poner sobre los hombros para así inculcarle algo de sentido común. En fin, al menos no nieva.
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